La habitación se cierra, las sabanas se extienden,
Las lucen son un reparo y las miradas chispas de colores brillantes
¡que corra la saliva sin freno!!, me digo
que el aroma extraño y dulce penetre profundamente
en las calculadas zozobras de tus labios
Y que las lágrimas al final de la sesión
no sean más que el recurso final para no dejarte escapar
que cada movimiento sea un accidente controlado
un disturbio desconocido en la tercera orbita de Saturno
un espejismo redoblado, una alarma silenciosa
una caída programada hasta tu cintura
cuando caer de rodillas no soluciona nada o casi todo
no sentirme un prófugo es todo lo que espero
salir de ti y volver a entrar ignorante y victorioso
abatido y dichoso de ser el aroma perpetuo en tu frente
regresar a ese espacio tibio y reservado ajeno a la discordia,
al ruido permanente en la escalera
al tráfico alocado y a la burbuja eterna en la bañera
al disturbio pesado de cada estación
y no separarme de ti a pesar de los accidentes, el tráfico, los disturbios,
la gente…

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